Folgado no sabe sumar

La portavoz popular Amparo Folgado vuelve a ponerse en evidencia. Mal asesorada una vez más por su equipo de trabajo, sigue intentando confundir al ciudadano con mentiras y calumnias. La última, en torno a “la falsa rebaja del sueldo” del alcalde. Esta afirmación no tiene pies ni cabeza y sólo hace falta saber leer y sumar un poco para ver que es totalmente falsa. ¿Alguien con sentido común –cosa que la Sra. Folgado parece no tener- se puede creer que el interventor, el tesorero y el secretario del Ayuntamiento, que son la garantía del cumplimiento de la legalidad, se van a confabular para incumplir el acuerdo de un pleno municipal?

Con estas falsas acusaciones Folgado trata de desviar la mirada de los temas realmente importantes que están afectando al bolsillo de los torrentinos y torrentinas por la mala gestión su partido en los últimos días, como es el error de cálculo de su ministro de Hacienda por el que Torrent debe devolver 773.000 euros o la aparición de facturas en los cajones de ejercicios anteriores.

En los últimos meses Amparo Folgado se jactaba de cumplir con los objetivos de estabilidad presupuestaria y deuda pública, de ser uno de los ayuntamientos más transparentes de España y de que el período medio de pago a los proveedores no superaba en más de 30 días.

Sin embargo, algunas empresas están destapando la realidad de un equipo de gobierno que ya trabajaba “en la sombra” desde hace años y no desde que está en la oposición, con un modus operandi irregular y vergonzoso donde el PP ordenaba a los empresarios que las facturas por servicios se presentaran con retraso hasta que hubiera dinero en la caja, engañando así al ciudadano con titulares falsos y ocultando el elevado gasto real de las fiestas en época de crisis o el endeudamiento real del Ayuntamiento (actualmente en 109,9%, rozando el máximo legal de 110%), además de alargar el plazo de pago a proveedores en algunos casos a más de cinco años.

Una manera de trabajar que ha dejado al Ayuntamiento sin el dinero que tanto necesita para atender a las necesidades básicas de la población.

Se trata de un tema muy serio, en el que Amparo Folgado debe dar explicaciones de forma inmediata y asumir responsabilidades. Algo a lo que no está acostumbrada, tan poco como a decir la verdad.