El último minuto de la AVM3J

El nuevo escenario político surgido tras las elecciones del 24 de Mayo da sus primeros resultados a la AVM3J. Jesus Ros una de las primeras cosas que hizo fue ponerse en contacto con representantes de la asociacion para poner a su disposición al ayuntamiento de Torrent. Del mismo modo, el Ayuntamiento de Valencia y las Cortes valencianas abrieron las puertas a los miembros de esta asociación para disculparse y darles la oportunidad de hablar ante los diputados. Finalmente consiguieron reabrir la comisión de investigación de este accidente con el propósito de depurar responsabilidades, algo que no permitieron los gobiernos populares del Sr. Camps y del Sr Fabra.

Tras nueve largos años de lucha y de protesta, la asociación de víctimas del metro del 3 de Julio celebró su última concentración, la número 105, en un emotivo acto que consiguió reunir a un gran número de ciudadanos que desbordaron la plaza de la virgen y que convirtieron este último acto en una pequeña fiesta. Tras cinco minutos de silencio en recuerdo por las víctimas, tuvieron lugar varios eventos con la colaboración de Muixarangues, La Colla de Dolçaines I Tabalets, las actuaciones de Pablo Monleón, Pau Alabajos y la presencia de Jordí Évole. La presidenta de la asociación, Beatriz Garrote, cerró el acto recordando los nueve años de lucha de los familiares de las víctimas y sabiendo que el objetivo de la asociación había sido alcanzado.

La concentración nº 105 fue muy especial para todos los asistentes: miembros de la asociación, familiares y amigos de las víctimas, ciudadanos y representantes políticos del nuevo gobierno valenciano, encabezado por Ximo Puig (PSPV) y del ayuntamiento de Torrent precedido por Jesús Ros.

Todo fue distinto, desde la simple ubicación del escenario por el cual pasaron miembros de la asociación, que agradecieron la fidelidad y el apoyo recibido por la ciudadanía durante todos estos años, hasta el sentir de los que acudieron a ella, en los que se podía apreciar alegría por los recientes logros de la AVM3J y porque posiblemente todos ellos consigan respuestas de las nuevas instituciones políticas.

La AVM3J no desparecerá como asociación y seguirá luchando para que el actual gobierno valenciano cumpla con lo prometido, sin embargo un futuro esperanzador se abre para estas personas que tan sólo piden justicia y que ante todo han luchado para que este accidente, que pudo haber sido evitado, no vuelva a repetirse nunca más.